septiembre 13, 2026

Por Redacción

Iguala, 31 de agosto de 2026.- Los restos humanos hallados en más de una veintena de bolsas conocidas como “petrosas” en el basurero de Cocula y en el río San Joaquín no fueron tomados en cuenta por las investigaciones previas sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Según informes de La Jornada, estas bolsas reciben ese nombre debido a su dureza y a que fueron sometidas a altas temperaturas. Los fragmentos corporales fueron rescatados dentro y fuera de la funeraria El Ángel, ubicada en Iguala, Guerrero.

La Fiscalía General de la República (FGR) considera que estos restos podrían impulsar un “vuelco profundo” en toda la narrativa del caso. Las pesquisas más recientes indican que este material, que apenas se encuentra en estudio, constituye un factor determinante que fue ignorado anteriormente.

Las “petrosas” estuvieron a la vista de los expertos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y de organismos civiles, pero fueron desestimadas en su momento. De acuerdo con los datos disponibles, la primera bolsa hallada en el basurero de Cocula incluso estuvo en manos de los investigadores y del aparato de gobierno sin que se le diera el valor probatorio actual.

La funeraria El Ángel, donde se recuperaron parte de los restos, tenía la concesión del Servicio Médico Forense desde 2011, primer año del gobierno de Ángel Aguirre Rivero. El establecimiento contaba con tres hornos crematorios; uno de ellos operaba de forma clandestina y carecía de registro oficial.

En total, los restos se encuentran distribuidos en más de 20 bolsas que han sido desenterradas y que actualmente están bajo análisis por las autoridades federales.

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