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Representantes de la DGCFT expusieron ante el Instituto Nacional de Geriatría que cuentan con instalaciones e instructores para impartir cursos e impulsar la certificación de personas cuidadoras.
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La propuesta busca dar viabilidad a invertir en formación especializada ante las necesidades de atención de una población que, según el INEGI, alcanzó 17.7 millones de personas de 60 años y más en 2024.
Ciudad de México. – La Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT) y el Instituto Nacional de Geriatría (INGER) sostuvieron una reunión de trabajo para abordar la capacitación y certificación de personas dedicadas al cuidado de adultos mayores, así como las capacidades del subsistema para contribuir a esta tarea.
En el encuentro participaron el doctor Eduardo Sosa Tinoco, director de Educación y Divulgación del INGER; la maestra Diana Patricia Laurrabaquio Flores, directora de Apoyo a la Operación de la DGCFT, y el doctor Héctor Leoncio Martínez Castuera, coordinador nacional de los Institutos de Capacitación para el Trabajo (ICAT).
Los representantes de la DGCFT señalaron que el subsistema cuenta con instalaciones e instructores suficientes para desarrollar acciones de formación en esta materia. Expusieron que esa capacidad constituye una base para sustentar ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la viabilidad operativa y la pertinencia de invertir en la preparación de personas cuidadoras.
El planteamiento pone en el centro el aprovechamiento de los Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI) y los ICAT como espacios para desarrollar habilidades y promover el reconocimiento de competencias de quienes realizan estas labores.
La necesidad de fortalecer la formación tiene una dimensión nacional. De acuerdo con información del INEGI, en México había 17.7 millones de personas de 60 años y más en 2024, lo que da cuenta de la magnitud de la población para la cual deben desarrollarse servicios y capacidades de atención.
Como antecedente, el INGER cuenta con un programa de educación continua dirigido tanto a profesionales de la salud como a personas que, sin formación profesional, tienen experiencia laboral y de vida en la atención de personas mayores. Este enfoque permite fortalecer conocimientos y competencias entre distintos perfiles de quienes cuidan.
Por su parte, el BID mantiene una cooperación técnica en México para apoyar el desarrollo de los cuidados de larga duración. Entre sus componentes se encuentran el fortalecimiento de los programas de capacitación de cuidadores, la prevención de la dependencia y la formulación de una política nacional de envejecimiento saludable. Este proyecto constituye un antecedente del trabajo del organismo en la materia.
La propuesta expuesta por la DGCFT busca vincular esa necesidad de formación con la infraestructura educativa disponible, para contribuir a la profesionalización del cuidado y a una atención que favorezca la dignidad, la seguridad y el bienestar de las personas adultas mayores.