Ciudad De México, 01 de abril de 2026.- Diversas investigaciones médicas han puesto énfasis en la identificación temprana de síntomas relacionados con deficiencias minerales, enfermedades crónicas y brotes infecciosos, al tiempo que se pone en duda la utilidad clínica de ciertas terapias físicas.
El magnesio, mineral involucrado en más de 300 reacciones bioquímicas, presenta una deficiencia que suele manifestarse de forma aguda durante la noche. Entre los síntomas reportados se encuentran calambres musculares repentinos, síndrome de las piernas inquietas, palpitaciones o arritmias en reposo, bruxismo, despertares con ansiedad, sudoración excesiva sin calor, reflujo ácido y sensibilidad extrema a ruidos suaves. Asimismo, signos como la necesidad de usar varias almohadas para respirar o despertarse con sensación de ahogo pueden indicar insuficiencia o enfermedad coronaria. Otros indicadores de problemas cardíacos incluyen dificultad para respirar al estar acostado, ronquidos intensos con pausas respiratorias, tos persistente que empeora de noche, hinchazón en tobillos y pies, y nicturia.
En cuanto al cáncer colorrectal, tercero más común en el mundo con más de 1.8 millones de pacientes, en México se estiman 15 mil nuevos casos anuales. Esta enfermedad, segunda causa de muerte por cáncer en el planeta, afecta principalmente a mayores de 50 años, aunque hay un incremento en personas de 30 años o más. Factores de riesgo incluyen consumo elevado de carnes procesadas, sedentarismo, obesidad, tabaquismo y alcohol. La mayoría de los casos inician como pólipos; el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advierte que “algunos pueden transformarse con el tiempo si no se detectan y retiran de manera oportuna. Uno de los principales retos es que, en sus etapas iniciales, el cáncer colorrectal puede no causar síntomas”. Señales de alerta son sangre en heces, cambios en el ritmo intestinal, dolor abdominal, pérdida de peso y fatiga. El INSP señala: “Cuando se identifica en etapas tempranas, el pronóstico mejora de manera importante y aumentan las posibilidades de tratamiento oportuno y control”. Se recomienda iniciar pruebas de detección a partir de los 45 años.
Existe también una relación bidireccional entre la diabetes y la periodontitis. La inflamación de encías afecta el control glucémico y aumenta la resistencia a la insulina, mientras que las personas con diabetes son más propensas a desarrollar enfermedades de las encías que progresan más rápido y pueden provocar pérdida de dientes. La inflamación crónica en las encías puede ser un indicador de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, por lo que se sugiere un tratamiento integral multidisciplinario.
Sobre el sarampión en México, Eduardo Clark, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud (Ssa), indicó que “claramente la tendencia es a la baja en la tasa de contagios”. De enero de 2025 al 30 de marzo de 2026, se confirmaron 14 mil 869 casos y 35 decesos en 457 municipios. En marzo hubo 2 mil 400 casos, cerca de 100 diarios, cifra menor comparada con los 220 casos diarios registrados a mediados de febrero. En la semana reciente, hay cerca de 80 casos nuevos al día. Clark explicó: “el virus del sarampión sigue presente… pero es un número mucho menor de lo que se contagiaban antes. Si no hubiéramos implementado el proceso de vacunación… hubiéramos pasado de tener 220 casos al día a tener ahora, tal vez, después 400 casos al día”. Desde el 14 de febrero se han aplicado 17.3 millones de dosis. La mayoría de contagios ocurren en menores de uno a cuatro años y jóvenes de 25 a 29 años.
Por otro lado, una investigación de la Universidad Médica del Sur en Guangzhou, China, que analizó 128 estudios con 15,800 participantes, ha puesto en duda la solidez del kinesiotaping (KT). Los investigadores calificaron su utilidad como “altamente incierta”. Aunque las tiras pueden ofrecer alivio inmediato del dolor y mejorar la movilidad justo después de una intervención, estos efectos son pasajeros. A medio plazo, el KT muestra poco o ningún impacto en dolor, funcionalidad o fuerza muscular. Pilar Serra, doctora en Educación Física y fisioterapeuta, comentó: “Solo se reportan cambios en el dolor, que es subjetivo y autopercibido”. Serra añadió que parte del beneficio podría explicarse por factores psicológicos o efecto placebo debido a la sensación táctil y visual de las tiras, noting que la disminución del dolor es de alrededor de un punto sobre diez, lo cual es “muy poco, aunque sea estadísticamente significativo”.