Nueva York, 26 de marzo de 2026.- La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una resolución histórica que declara la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como el crimen más grave contra la humanidad. El texto, impulsado por Ghana y respaldado por la Unión Africana y la Comunidad del Caribe (Caricom), recibió 123 votos a favor, mientras que Estados Unidos, Israel y Argentina votaron en contra y 52 naciones se abstuvieron, incluyendo miembros de la Unión Europea.
Aunque la resolución no es vinculante, se considera un hito político para el reconocimiento y la búsqueda de reparaciones por los delitos cometidos contra al menos 12.5 millones de personas durante 300 años de trata transatlántica. Al presentar la iniciativa en el hemiciclo, el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, aseguró que su aprobación serviría de salvaguardia contra el olvido y permitiría cuestionar la cicatriz duradera que dejó la esclavitud.
António Guterres, secretario general de la ONU, declaró que la esclavitud fue un crimen contra la humanidad que atacó el núcleo mismo de la condición humana, destruyó familias y devastó comunidades, por lo que llamó a trabajar por la verdad, la justicia y la reparación. Por su parte, el representante de Trinidad y Tobago, hablando en nombre de Caricom, celebró el resultado y comprometió a la región a contribuir en la implementación de la resolución en sintonía con sus prioridades.
La delegación de Estados Unidos explicó su voto negativo a través de Dan Negrea, representante ante el Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC), quien calificó el texto de muy problemático en innumerables aspectos. Negrea afirmó que su país no reconoce un derecho legal a la reparación por agravios históricos que no eran ilegales según el derecho internacional en el momento en que ocurrieron, y criticó que el documento promueve agendas específicas y fomenta la creación de informes costosos.
El contexto de la votación refleja divisiones sobre cómo abordar el legado colonial; mientras Ghana y sus aliados destacan la persistencia de la discriminación racial y el neocolonialismo como consecuencias directas, las naciones que se abstuvieron o votaron en contra mostraron reservas sobre la comparación de atrocidades históricas o el establecimiento de precedentes legales para indemnizaciones. La resolución marca la primera vez que el organismo aborda de manera integral la memoria histórica de la esclavitud bajo esta calificación jurídica.