Bushehr, 28 de marzo de 2026.- La central nuclear iraní de Bushehr fue blanco este viernes de un tercer ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, hecho confirmado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), mientras el presidente Donald Trump anunció la postergación de su ultimátum contra Teherán hasta el 6 de abril. A pesar de los bombardeos, las autoridades iraníes y el organismo internacional reportaron que no hubo daños en el reactor ni fugas de radiación, aunque advirtieron sobre el riesgo de un grave incidente radiológico si la instalación llegara a ser afectada.
Según publicó la agencia oficial iraní Fars, las investigaciones preliminares indican que el proyectil no causó víctimas ni daños materiales o técnicos en las distintas partes de la central. Por su parte, el director general del OIEA, Rafael Grossi, expresó su profunda preocupación por la actividad militar en las proximidades de la planta y señaló que este es el tercer incidente de este tipo registrado en diez días. Las autoridades iraníes denunciaron que atacar instalaciones nucleares pacíficas constituye una clara violación de las normas internacionales y podría amenazar gravemente la seguridad de la región.
En medio de la escalada bélica iniciada el 28 de febrero, Donald Trump declaró desde Miami que pospuso la amenaza de destruir plantas energéticas iraníes “por petición del gobierno iraní”, afirmando que las conversaciones están en marcha y que Teherán está “deseando llegar a un acuerdo”. Sin embargo, existen contradicciones evidentes en el panorama diplomático: mientras el enviado especial Steve Witkoff aseguró que “hay barcos pasando” por el estrecho de Ormuz, otras fuentes indican que la vía marítima permanece cerrada, lo que ha disparado los precios del crudo. Además, altos cargos iraníes han negado públicamente estar negociando en los términos propuestos por Washington.
El impacto económico del conflicto se refleja ya en los mercados globales. El petróleo Brent alcanzó los 112.57 dólares por barril, su nivel más alto desde junio de 2022, mientras que la mezcla mexicana de exportación superó la barrera de los 100.01 dólares por barril. Ante este escenario, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, confirmó que se han realizado gestiones para que representantes de Estados Unidos e Irán se reúnan directamente, probablemente en Pakistán, aunque el gobierno de Teherán no ha reconocido oficialmente la existencia de dichas conversaciones.
La tensión también se ha trasladado al ciberespacio y al ámbito deportivo. El grupo hacker ‘Handala Hack Team’, vinculado a Irán, se atribuyó la filtración de correos electrónicos personales y fotografías del director del FBI, Kash Patel, como represalia por los bombardeos. Simultáneamente, el Ministerio de Deportes de Irán anunció la prohibición de que sus selecciones y clubes viajen a países considerados “hostiles”, decisión que afecta partidos programados en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos debido a la imposibilidad de garantizar la seguridad de los atletas.