Ciudad De México, 12 de junio de 2026.- La aprobación de Clara Brugada como jefa de gobierno ha registrado una caída estrepitosa, perdiendo casi 20 puntos porcentuales en el último año según una encuesta publicada por El Financiero. Los datos indican que los valores de quienes aprueban su gestión van en caída libre, mientras que los de desaprobación están en alza; en cuanto a la calidad de vida, el 53% de los consultados la califican de mala o muy mala.
Este deterioro contrasta con el escenario de 2024, cuando Morena y Andrés Manuel López Obrador mostraban nerviosismo por perder la Ciudad de México, principal bastión del movimiento. En aquel entonces, las preferencias de la entonces candidata cerraban la brecha con el opositor Santiago Taboada, y su elección fue vista como un paracaídas ante el riesgo de que el triunfo del partido guinda estuviera en peligro.
La situación actual se atribuye a las acciones y omisiones de la actual mandataria, que han puesto a la ciudad en evidente deterioro, así como a expresiones de soberbia e insensatez de funcionarios como el secretario de gobierno, César Cravioto. Análisis recientes sugieren que la candidatura de Brugada está resultando una derrota no solo para Claudia Sheinbaum, sino para la 4T y los habitantes de la capital.
El contexto de seguridad, que fue el tema central por resolver durante el gobierno de Sheinbaum y donde se demostraron avances importantes gracias a Omar García Harfuch, difiere del panorama actual. Cabe recordar que García Harfuch no fue considerado opción para suceder a Sheinbaum en la jefatura de gobierno, pues era pieza fundamental para su proyecto presidencial.
Ante este escenario, inician reacomodos políticos con miras al 2027 e incluso al 2030. Movimiento Ciudadano (MC) se muestra presto a disputar la ciudad al partido en el poder, realizando ya sondeos de preferencias. Dentro de estas aspiraciones, Salomón Chertorivski busca gobernar la capital en 2030, impulsado por un posible triunfo como alcalde en Miguel Hidalgo el año próximo.
Tras casi tres décadas de gobiernos de izquierda en la capital, se analiza que Clara Brugada se está convirtiendo, de manera inconsciente, en la gran impulsora de la alternancia política en la Ciudad de México.