Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- Tras finalizar con éxito la misión Artemis II, la astronauta Christina Koch y el resto de la tripulación han iniciado un largo proceso de rehabilitación para readaptarse a la atmósfera y gravedad terrestre. Koch mostró mediante un video en Instagram las dificultades que enfrenta durante esta etapa de recuperación.
En la grabación, expertos de la NASA solicitan a la astronauta que intente caminar con los ojos cerrados lo más recta y rápidamente posible. Durante la prueba, Koch presenta bastantes dificultades para mantenerse estable; se tambalea con cada paso y parece que perderá el equilibrio en más de una ocasión al perder el contacto visual.
De acuerdo con la información disponible, en un entorno sin gravedad los órganos que guían el movimiento técnicamente se apagan, por lo que al regresar a la Tierra todo el desplazamiento depende de los ojos. Al perder esa referencia visual, el cuerpo se desorienta, haciendo necesario volver a aprender el movimiento general para evitar problemas futuros.
La estancia en el espacio provoca una pérdida de masa muscular y densidad ósea, lo que resulta en que los cuerpos de los astronautas sean más débiles al llegar a la Tierra que al momento de su partida. El cuerpo debe adaptarse nuevamente a la gravedad y recuperar rápidamente lo perdido, un proceso que resulta muy doloroso en un inicio.
Debido a estas condiciones, los astronautas tienen un movimiento muy limitado cuando regresan y tardan varios días en recuperar parte de su forma de vida previa a su salida al espacio. Christina Koch ha documentado este proceso de readaptación incluso antes de la misión Artemis II, compartiendo videos y fotos de otras sesiones similares.