Por Redacción
Ciudad de Mexico, 01 de agosto de 2026.- Un artículo de opinión publicado por La Jornada compara los documentos de política del actual gobierno estadounidense, atribuidos a Marco Rubio, con los históricos Documentos de Santa Fe de los años 80 promovidos por Ronald Reagan. Según el texto, ambas propuestas comparten el objetivo de revertir la influencia socialista en América Latina y provocar un cambio de régimen en Cuba.
El escrito menciona que los Documentos de Santa Fe fueron redactados por think-tanks para lograr el triunfo de Ronald Reagan y dar un vuelco radical a la política de Carter. Se define que la política de Reagan sustituyó la contención al avance socialista por el “roll-back”, es decir, retrotraer el campo y eliminar a la URSS. El documento de Rubio, según el artículo, tiene las mismas ideas, encaje y objetivo: eliminar al gobierno de Cuba mediante fragmentación y confrontación interna provocada por medidas económicas, políticas y mediáticas.
El artículo cita un mensaje reiterado de los Documentos de Santa Fe: “El continente americano está bajo ataque externo e interno. América Latina (AL), la compañera y aliada tradicional de EU, está siendo penetrada por el poder soviético, invadida por satélites y sustitutos, apoyados y abastecidos por los soviéticos”. Asimismo, se señala que “la ayuda cubana a movimientos de izquierda en Nicaragua, El Salvador y Guatemala ha convertido a Centroamérica en una región de inestabilidad”.
Los Documentos de Santa Fe esbozaron un gran triángulo hostil que partía de Cuba, tocaba Granada, llegaba a Managua y regresaba a La Habana. La delimitación de seguridad de EU partía de la base Roosevelt en Puerto Rico, pasaba por Panamá y regresaba a la base de Guantánamo en Cuba. En este contexto, Maurice Bishop, dirigente de la Nueva Joya que gobernaba Granada, fue calificado como peligroso agente por permitir la construcción de un aeropuerto cerca del canal, mientras que a Torrijos lo calificaron de régimen militar de izquierda que realizó la transferencia de armas a sandinistas y salvadoreños.
Finalmente, el texto recupera citas donde se exige que “La Habana tendrá que responder por su política de agresión contra países hermanos” y se critica que acciones como la ocupación de República Dominicana en 1965 hayan sido remplazadas por acuerdos como los de Carter-Torrijos sobre Panamá. Los documentos concluyen que “es necesario detener la expansión colonial castrista y a la subversión que conlleva”, afirmando que “ésta es un área en disputa y es territorio soberano de nuestros”.