Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La escalada bélica entre Estados Unidos e Irán intensificó la crisis energética global tras amenazas de bloqueo en el estrecho de Ormuz, principal ruta petrolera mundial, con un nuevo ataque “muy duro” anunciado por el presidente Donald Trump para la próxima semana. El conflicto, iniciado el 28 de febrero, ha dejado al menos 1,230 muertos en Irán y provocó que Washington autorizara exenciones temporales a sanciones para comprar crudo ruso, medida que impactó los mercados financieros y depreció al peso mexicano.
Trump afirmó en redes sociales que su país destruyó “el 100% de la capacidad militar de Irán”, pero simultáneamente advirtió sobre la facilidad con que Teherán puede lanzar drones, minas o misiles en el estrecho, contradicción que analistas interpretan como estrategia de presión. La Casa Blanca, mediante su asistente Karoline Leavitt, desmintió categóricamente un reporte de ABC News sobre una supuesta amenaza iraní contra California, acusando al medio de alarmismo intencional.
México, Colombia y Brasil emitieron un comunicado conjunto expresando preocupación por el conflicto y sus efectos en la estabilidad global, aunque sin detallar acciones concretas. Rusia envió 13 toneladas de medicamentos a Irán en un gesto de apoyo al gobierno de Mojatba Jameneí, cuyo ministro de Exteriores, Abás Araqchí, denunció los ataques estadounidenses como “agresión ilegal”.
Los enfrentamientos se extienden beyond el Golfo Pérsico: Israel reportó el asesinato de dos oficiales de inteligencia iraníes en el sur del Líbano, donde más de 800 personas han muerto y casi un millón están desplazadas. La Fuerza Aérea Israelí también empleó fósforo blanco en Líbano y Gaza, sustancia cuyos efectos devastadores contravienen el derecho internacional humanitario según expertos. En Omán, la caída de drones provocó dos muertes de extranjeros en Sohar.
La profesora Sandra Kanety Zavaleta, de la UNAM, señaló que la tensión en Ormuz podría reorganizar alianzas geopolíticas, con países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido evaluando enviar buques de guerra para proteger el tránsito marítimo. La comunidad internacional aguarda la postura de la ONU sobre la legalidad de las acciones, mientras la crisis profundiza su impacto en economías emergentes como la mexicana.