Sonda De Campeche, 29 de marzo de 2026.- Un derrame de petróleo detectado hace casi un mes continúa afectando las costas del Golfo de México, con una manchas que ya abarca más de 500 kilómetros de costa en los estados de Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Campeche.
Las autoridades investigan tres posibles causas del desastre ambiental: un barco privado, según la versión inicial del Gobierno de Veracruz, y dos chapopoteras, que son emanaciones naturales de petróleo crudo y gas metano desde el subsuelo marino. Una de estas emanaciones coincide con el campo Cantarell, una zona con décadas de infraestructura petrolera de Pemex.
Inicialmente, Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguraron que el derrame no se originó en sus instalaciones. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum abrió esta semana la posibilidad de que fuera un fallo en la infraestructura de la empresa estatal.
La gobernador de Veracruz, Rocío Nahle, fue quien primeramente señaló a un barco privado de una petrolera privada que no le trabaja a Petróleos Mexicanos. Días después, la funcionaria matizó su discurso indicando que la Marina seguía trabajando en identificar la fuente del derrame.
Expertos consultados warn sobre la falta de protocolos claros para este tipo de crisis. José Alberto Lara, director del Centro Transdisciplinar para la Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana, pointed out que las instituciones no avisan a menos que los afectados o las organizaciones hagan ruido.
Según análisis satelitales, el campo Cantarell ha registrado al menos 14 vertidos significativos desde marzo de 2023. La científica Abigail Uribe Martínez, del Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la Universidad de Baja California, recordó que todos los derrames tienen costos sociales y ambientales, independientemente de si alcanzan las costas.