Por Redacción
Ciudad De México, 07 de agosto de 2026.- La Fiscalía General de la República (FGR), ahora encabezada por Ernestina Godoy, detuvo este 7 de agosto de 2026 al exgobernador de Guerrero Ángel Aguirre Rivero. El funcionario es señalado por ocultar evidencia clave, específicamente videos de cámaras de seguridad, en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Aguirre está detenido por los delitos de obstrucción de la justicia y desaparición forzada de personas.
La FGR señala a Aguirre de ordenar “una operación dolosa y deliberadamente estructurada desde la cúpula del poder”. Según la investigación, en enero de 2026 apareció un testigo colaborador que confirmó la existencia de las grabaciones y la presunta sustracción de las mismas, ordenada por funcionarios estatales. Posteriormente, en mayo pasado, un segundo testigo protegido indicó que el exgobernador ordenó expresamente desaparecer la evidencia grabada desde las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Iguala.
Ángel Aguirre era gobernador de Guerrero durante la noche de Iguala. Anteriormente, la FGR, entonces dirigida por Alejandro Gertz Manero, había mantenido inmóvil la línea de investigación que apuntaba hacia el ocultamiento de dichos videos. El arresto se produce un mes antes de que se cumplan 12 años de la desaparición de los normalistas.
Este hecho convierte a Aguirre en el segundo exgobernador ligado a la oposición procesado y detenido, después del panista de Baja California, Ernesto Ruffo. La detención ocurre en un contexto de polémica abierta por una nueva recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre el caso Ayotzinapa, la cual suaviza los señalamientos al Ejército como responsable.
En septiembre de 2019, Aguirre participó en una reunión con padres y madres de los normalistas, invitado por el entonces subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, y fue citado por la FGR para declarar en calidad de testigo. Meses antes del arresto, el 24 de agosto de 2025 en Xochistlahuaca, Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó un regalo del exmandatario diciendo: “Uy, no, gracias; no recibo regalos de ellos”.