Ciudad De México, 10 de julio de 2026.- El periodista argentino Eduardo Feinmann se retractó ante el pueblo mexicano tras realizar expresiones negativas contra el país, ocurridas poco después de la eliminación de la selección de México frente a Inglaterra por los octavos de final del Mundial 2026.
Durante su programa en el canal de televisión A24, Feinmann declaró: ‘Detesto a los mexicanos, los detesto con mi alma. El ‘ahorita’ ese se lo pueden meter en el orto (trasero). Son detestables esos tipos. La envidia que los mexicanos les tienen a los argentinos, no solo en el futbol, quieren ser como nosotros y no les da el ‘piné’ (altura)’.
La presidenta Claudia Sheinbaum se hizo eco de estas declaraciones durante su conferencia de prensa del miércoles, donde reprodujo lo dicho por el comunicador y afirmó: ‘Es indignante. Un presunto periodista, vamos a llamarle así, pseudoperiodista, vean lo que dice de los mexicanos’.
El mismo miércoles por la noche, Feinmann realizó su descargo en su programa indicando: ‘Quiero ser muy claro: No fue un comentario xenófobo, no fue un mensaje de odio. Estábamos hablando de fútbol. Y cuando las palabras de uno lastiman a personas que nunca fueron el destinatario del mensaje, hay que aclararlo. Y lo hago de corazón’. Agregó: ‘Yo no tengo ese desprecio por el pueblo mexicano’.
En su respuesta, el periodista dedicó palabras a la mandataria sugiriéndole que ‘tiene cosas mucho más importantes de las cuales ocuparse, la inseguridad y la delincuencia crecientes en su país, la corrupción, la desigualdad, el narcotráfico’.
Sheinbaum relacionó a Feinmann con sectores políticos de derecha de su país, de quienes consideró que el argentino es ‘aliado’. La presidenta declaró: ‘Hay una axioma de las matemáticas que dice ‘si A es igual B y A es igual a C, A es igual a C. Si este periodista odia a los mexicanos y la derecha mexicana quiere a este periodista, pues la derecha mexicana odia al pueblo de México. Es transitividad directa’.
Feinmann cuenta con una trayectoria extendida en medios argentinos y ha mostrado tendencia a favor de líderes ultra conservadores como Mauricio Macri y Javier Milei. Sobre su escritorio en A24 suele ubicar banderas de Argentina e Israel, nación por la que expresa devoción y opiniones favorables hacia su primer ministro, Benjamin Netanyahu.