Stanford, 28 de marzo de 2026.- Un nuevo estudio liderado por Solomon Hsiang, de la Universidad de Stanford, cuantificó el impacto económico de las emisiones de dióxido de carbono, revelando que los daños futuros derivados de las emisiones ya realizadas serán diez veces superiores a los perjuicios causados hasta el momento.
De acuerdo con los datos presentados en la investigación, una tonelada de CO2 emitida en 1990 generó 180 dólares en daños para 2020, pero se estima que causará 1,840 dólares adicionales para el año 2100. Las emisiones provenientes de Estados Unidos desde 1990 han sido responsables de 10 billones de dólares en daños a nivel global.
El trabajo, publicado en la revista Nature, compara las emisiones de gases de efecto invernadero con la basura, destacando que ambas son subproductos de actividades humanas que generan perjuicios cuantificables en términos monetarios y que requieren gestión.
Los investigadores enfatizaron que los costos económicos asociados al cambio climático no se detienen con la reducción de emisiones actuales, debido a la persistencia de los gases ya liberados en la atmósfera.