marzo 24, 2026
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Los Cabos, 24 de marzo de 2026.- Familiares y amigos de Juan Luis Chico Torres, de 29 años, bloquearon la tarde del 23 de marzo el acceso al aeropuerto internacional de Los Cabos para exigir acciones concretas ante su desaparición, en un contexto marcado por el hallazgo de cuatro fosas clandestinas reportado un día antes en La Paz por el colectivo Búsqueda X La Paz y autoridades estatales.

El descubrimiento de las cuatro inhumaciones ocurrió el 22 de marzo en la zona conocida como El Cajoncito, durante una jornada de rastreo coordinada entre la agrupación civil, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Baja California Sur y la Fiscalía Especializada en Desaparecidos. Tras localizar los puntos positivos, el área fue acordonada para que Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) iniciara el procesamiento de los restos y la recolección de indicios.

Mediante sus canales oficiales, el colectivo Búsqueda X La Paz confirmó la localización de las fosas y reiteró su compromiso de no cesar en la búsqueda hasta encontrar a todas las víctimas. Este hallazgo se suma a los registros históricos de la organización, que ha localizado más de 120 osamentas en la región, concentradas principalmente en la carretera La Paz-San Juan de la Costa, zona descrita como un extenso cementerio clandestino.

La protesta en Los Cabos refleja la desesperación de los familiares de Juan Luis Chico Torres, quienes demandan avances concretos en la investigación de su caso por parte de la PGJE. La movilización busca visibilizar la impunidad y la falta de resultados en la búsqueda de personas desaparecidas en el estado, aprovechando la llegada de turistas al aeropuerto para generar presión social.

Antecedentes recientes indican que el gobernador Víctor Castro Castro ha ofrecido respaldo a los colectivos de búsqueda tras más de mil 100 reportes de desaparición en Baja California Sur, rectificando declaraciones previas de funcionarios que minimizaban la gravedad de las fosas clandestinas. No obstante, las familias mantienen la exigencia de que se investigue el origen de cada osamenta y se aplique la ley sin distinción.

Peritos resguardan actualmente la zona de El Cajoncito para realizar análisis genéticos que permitan la identificación de las víctimas. Mientras tanto, la tensión persiste en Los Cabos, donde los manifestantes esperan una respuesta oficial sobre el paradero de su familiar, en medio de un panorama donde la denuncia anónima y el trabajo de las madres buscadoras continúan siendo los principales motores para desenterrar la verdad.

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