Por Redacción
Burdeos, 26 de julio de 2026.- Más de 220 mil personas fueron evacuadas de una zona del suroeste de Francia debido a un incendio forestal que ha arrasado con 42 mil hectáreas, convirtiéndolo en uno de los más devastadores en ese país desde la Segunda Guerra Mundial, solo superado por el siniestro de 1949 que devoró unas 50 mil hectáreas.
Las llamas, impulsadas por vientos fuertes, han obligado al cierre de la carretera principal A63, que conecta Burdeos con la frontera española, así como a la suspensión del tráfico ferroviario al sur de Burdeos por parte de la compañía SNCF. Cerca de la ciudad de Burdeos, más de 50 mil personas adicionales tuvieron que abandonar sus casas.
El ejército francés ha desplegado a mil 500 soldados para apoyar a cientos de bomberos que combaten el fuego desde hace casi una semana. El ministro del Interior, Laurent Nunez, reconoció que llevará tiempo controlar el incendio y señaló que, hasta entonces, los habitantes y turistas evacuados no podrán regresar a sus hogares.
Nicolas Braz, capitán de bomberos, explicó que el calor provoca remolinos que han convertido al incendio forestal en “errático e incontrolable”. Este fenómeno se suma a otras decenas de miles de desalojos registrados por incendios en otras partes de Francia y en el centro de España.
En la península ibérica, el Ministerio del Interior español anunció nuevas evacuaciones a última hora del sábado cerca de Madrid, incluyendo la provincia de Toledo. Fernando Grande-Marlaska, ministro español, declaró a la prensa que “la situación es compleja”.
Según la investigación, estos incendios son consecuencia de la mayor inflamabilidad de los bosques y la vegetación debido a la sequía y a las olas de calor excepcionales registradas en Europa desde junio, fenómenos atribuidos al cambio climático.