Ciudad De México, 19 de junio de 2026.- El futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) llegará a una fase decisiva el próximo 1 de julio, cuando las tres naciones celebren una reunión virtual para iniciar la revisión formal del acuerdo comercial. Esta fecha no implica el cierre de una negociación, sino el arranque del mecanismo previsto en el propio tratado, que entró en vigor el 1 de julio de 2020 durante el primer mandato de Donald Trump y sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
En medio de este proceso, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, realizó declaraciones desde Francia tras participar en la cumbre del G7, donde señaló que existe la posibilidad de no alcanzar un acuerdo en la revisión. El mandatario estadounidense afirmó que “preferiría no tener el T-MEC” y dijo que su país estaría mejor sin un acuerdo comercial con México y Canadá. No obstante, también mencionó que posiblemente firme la renovación del acuerdo.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, informó desde Washington que cada país presentará su postura sobre qué debe ocurrir con el acuerdo durante la reunión trilateral. La delegación mexicana presentó propuestas que serán analizadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, encabezada por Jamieson Greer. Antes de esta cita, México y EE.UU. concluyeron una segunda ronda de conversaciones en Washington donde se abordaron temas sensibles como reglas de origen, seguridad económica, agricultura e industria automotriz.
Washington ha dado señales de que buscará cambios en sectores como el automotriz. Por su parte, México defiende la integración regional como ventaja competitiva para América del Norte. Donald Trump recordó que impulsó la nueva versión del tratado porque el TLCAN no tenía una cláusula de salida, elemento que quedó incluido en el T-MEC.
El resultado de la revisión determinará el rumbo del tratado: si los tres países confirman su continuidad antes del 1 de julio, el acuerdo puede extenderse automáticamente por otros 16 años. En caso de que no haya consenso, comenzaría un proceso de revisiones periódicas que podría prolongarse hasta una eventual expiración.