Teherán, 25 de marzo de 2026.- El gobierno de Irán negó categóricamente la existencia de negociaciones o contactos directos con Estados Unidos, contradiciendo las afirmaciones del presidente Donald Trump sobre conversaciones productivas y la supuesta entrega de una propuesta de paz de 15 puntos mediada por Pakistán. La tensión se agudiza simultáneamente con el reporte del despliegue de 3,000 efectivos de la 82.ª División Aerotransportada estadounidense en la región del Golfo.
El portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya del Ejército de Irán desmintió cualquier acercamiento diplomático, en contraste con los mensajes de la Casa Blanca que aseguran que se alcanzará un acuerdo pronto. Esta contradicción marca el escenario actual, donde esfuerzos diplomáticos reportados coexisten con una escalada militar tangible.
La propuesta de paz, que constaría de 15 puntos y habría sido enviada este martes, carece de confirmación oficial explícita por parte del Departamento de Estado o la Casa Blanca sobre su contenido detallado o envío formal. Mientras tanto, el movimiento de tropas estadounidenses, que incluye paracaidistas de élite, señala una preparación para posibles escenarios de conflicto a pesar de la retórica de diálogo.
El impacto de estas tensiones ya se refleja en los mercados y en la estabilidad regional. Se reportan 580 millones de dólares apostados en el mercado petrolero ante la incertidumbre, mientras que en Irak se contabilizan 22 muertos tras ataques aéreos atribuidos a Estados Unidos. El portavoz del gobierno iraquí, Sabah al Noaman, ha protestado formalmente por estas acciones en su territorio.
Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se ha ofrecido como interlocutor para posibles diálogos que trasciendan el tema nuclear, buscando abrir canales de comunicación en medio del bloqueo diplomático. Sin embargo, la postura iraní de negación total de contactos deja en suspenso cualquier iniciativa de mediación inmediata.
El panorama en Medio Oriente permanece volátil, con la discrepancia entre la narrativa de paz de Washington y la realidad militar y diplomática rechazada por Teherán. La falta de claridad sobre el respaldo de Israel al plan estadounidense y la ausencia de detalles concretos sobre la propuesta de 15 puntos mantienen la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la región.