Por Redacción
Puebla, 23 de marzo de 2026.- Vecinos de la colonia Colina del Sur en la Ciudad de México y colectivos ambientalistas en Puebla intensificaron su oposición al proyecto del Cablebús mediante la promoción de juicios de amparo y manifestaciones callejeras, argumentando riesgos urbanos, afectaciones a la biodiversidad y la falta de garantías reales contra el acoso sexual en el transporte público.
En la capital poblana, ciudadanos y representantes del movimiento contra el sistema de transporte exigieron al Gobierno del estado la cancelación inmediata de la obra. Durante un pronunciamiento realizado este domingo, los manifestantes calificaron el proyecto como un ecocidio que pone en peligro la biodiversidad local, específicamente por la necesidad de reubicar más de 300 árboles ubicados en el Parque Juárez.
La movilización en Puebla, que correspondió a la quinta protesta de este tipo, incluyó un recorrido desde el Parque Juárez hasta el Parque Ecológico. Los participantes demandaron una revisión técnica y legal exhaustiva antes de cualquier avance constructivo, rechazando las justificaciones ofrecidas por las autoridades estatales.
Por su parte, en la Ciudad de México, los vecinos de la colonia Colina del Sur alertaron sobre los impactos urbanos y ambientales derivados de la construcción de la Estación 3 de la Línea 5 del Cablebús. Como medida legal, promovieron un juicio de amparo para obligar a una revisión del proyecto, basándose en un análisis técnico territorial preliminar que utilizaron herramientas especializadas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) y consultaron fuentes oficiales como el Atlas de Riesgos.
Una discrepancia notable surgió respecto a los argumentos de seguridad pública. Mientras el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, ha sostenido que el Cablebús contribuiría a disminuir el acoso en el transporte público, un grupo de mujeres activistas en Puebla contradijo esta afirmación. Las manifestantes señalaron que la implementación del sistema no aseguraría el fin del hostigamiento sexual y calificaron de “muy cobarde” utilizar esa lucha social para justificar la ejecución de la obra.
Ante la escalada de conflictos legales y sociales, los opositores han anunciado que la próxima protesta en Puebla está programada para llevarse a cabo el domingo 29 de marzo de 2026, manteniendo la presión sobre las autoridades para detener los trabajos en ambas entidades.