Por Redacción
Ciudad De México, 28 de julio de 2026.- El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, reconoció que las academias de educación militarizada no pueden prohibirse porque no están permitidas por las leyes mexicanas, operando bajo un vacío legal donde, según la propia dependencia, “lo que no está prohibido, está permitido”.
A pesar de que Delgado destacó que la impartición militar en instituciones de educación básica resulta incompatible con fines, principios y objetivos constitucionales y legales, existen decenas de escuelas, centros, academias e internados que ofrecen este tipo de educación avalada por gobiernos estatales y la Secretaría de Educación Pública (SEP). En los buscadores de información aparecen más de 20 ofertas de educación militarizada activas.
En los últimos tres años se han conocido igual número de estudiantes fallecidos como consecuencia del mal trato brindado por trabajadores de estos centros educativos. En 2023, Zamir Pinto, de 16 años, murió a causa de traumatismos abdominales en el Colegio Militarizado Aztlán, ubicado en Tultitlán, Estado de México.
La serie de tragedias continuó en abril de 2025, cuando Erick Torbellin, adolescente de 13 años, falleció en un campamento de la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc, situada en la colonia Santa María de la Ribera de la Ciudad de México. Más recientemente, el 16 de julio de 2026, la adolescente Dafne Zapata, de 13 años, murió de asfixia por sumersión durante un campamento de verano de una Academia Militarizada en Ciudad Madero, Tamaulipas.
Ante estos hechos, la autoridad educativa mantiene la postura de que el método militarizado no está permitido por las leyes mexicanas, pero la falta de una prohibición explícita permite la continuidad de estas operaciones donde han ocurrido muertes de menores.