Tijuana, 16 de junio de 2026.- La Selección de Irán tiene establecido su campamento base en Tijuana, Baja California, para el Mundial 2026, una decisión obligada por las profundas tensiones políticas y militares entre Teherán y la Administración de Donald Trump. Directivos y cuerpo técnico de Irán descartaron por completo cualquier concentración en territorio estadounidense ante la falta de garantías de seguridad y las restricciones para obtener los visados.
Mehdi Mohammad Nahi, Vicepresidente de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán, afirmó que la delegación no se va a mover de Tijuana. “Nosotros nos vamos a quedar en Tijuana, no nos vamos a mover de acá. Si no se han cansado de nosotros, nosotros nos queremos quedar”, declaró el directivo, quien añadió que la experiencia “resultó muy positivo. A todos nosotros nos encanta y México es nuestro segundo hogar”.
La logística del equipo indica que la delegación de Irán únicamente cruzará la frontera entre México y EE.UU. para cumplir con los compromisos del Mundial 2026, las ruedas de prensa obligatorias y los 90 minutos de juego en territorio estadounidense. Una vez concluidos los encuentros, el seleccionado debe abandonar inmediatamente el suelo estadunidense para regresar a su base de operaciones en Baja California, donde entrena bajo la dirección técnica de Amir Ghalenoei.
Las dificultades migratorias han afectado a varios integrantes del equipo. Según las autoridades iraníes, 15 integrantes del equipo y varios miembros del cuerpo técnico y directivo no recibieron autorización para ingresar en Estados Unidos; entre ellos figuran médicos, entrenadores, trabajadores de difusión y hasta el vicepresidente, a quienes se les ha negado el visado.
Adicionalmente, la Federación Iraní de Fútbol denunció que el visado del jugador Mehdi Torabi expiró tras una única entrada en territorio estadounidense. Mientras el resto de los jugadores cuentan con visados de entrada múltiple, el de Torabi sólo tenía validez para una entrada, por lo que la federación ya ha iniciado los trámites para obtener un nuevo documento. Asimismo, la FFI denunció que Estados Unidos revocó las entradas que le corresponden según las normas de la FIFA para tratar de impedir la asistencia de aficionados iraníes a los partidos.
Pese a las complicaciones, la interacción con la afición local ha sido destacada. La Selección de Irán regaló camisetas oficiales a aficionados en Tijuana, uno de los cuales comentó: “Valió la pena cada maldito segundo”. En cuanto al rendimiento deportivo reciente, Nahi mencionó: “Desde mi punto de vista, pues fue un ataque sorpresa que ellos tuvieron dos veces y por lo mismo pudieron meter esos goles. Pero en la primera ronda 50% estuvo en manos de Irán y ellos tenían como 40 o 48%. Creo que el 50% del tiempo del balón lo tuvimos nosotros”.