Washington D.C., 02 de abril de 2026.- El presidente Donald Trump anunció que la ofensiva militar contra Irán continuará durante dos o tres semanas más hasta alcanzar todos los objetivos, afirmando en su primer discurso formal a la nación de su segundo término que el conflicto está cerca de concluir. Mientras tanto, el ejército iraní prometió lanzar ataques “devastadores” contra Israel y Estados Unidos, elevando la tensión tras nuevas explosiones reportadas este jueves en Teherán.
Desde la Casa Blanca, Trump declaró que la armada y la fuerza aérea de Irán “han desaparecido” y que sus misiles “están casi agotados o derrotados”. “Gracias al progreso que hemos logrado, puedo decir esta noche que estamos en camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos pronto, muy pronto”, dijo el mandatario. Agregó que estas acciones “paralizarán al ejército iraní, aplastarán su capacidad para apoyar a representantes terroristas y les negarán la capacidad de construir una bomba nuclear”, sentenciando: “Vamos a devolverlos a la edad de piedra, a donde pertenecen”.
En respuesta a las amenazas de bombardeos masivos, fuentes en Irán indicaron que el país busca llevar a EE.UU. e Israel a la “humillación, deshonra, arrepentimiento permanente y seguro, y rendición”. En Teherán, los bombardeos dañaron gravemente el Instituto Pasteur de Irán y sacudieron distintos barrios. Nasrin Sotoudeh, abogada y activista de derechos humanos detenida este día por agentes que incautaron sus dispositivos electrónicos, describió la situación: “La ciudad está abandonada. Una ciudad en la que, en caso de ataque, no suena ninguna sirena de alarma ni existe refugio alguno”.
Sotoudeh criticó al gobierno iraní diciendo: “Un Gobierno que pretendía, de manera insensata, utilizar la energía nuclear para generar electricidad ha puesto, debido a su obstinación absurda, todo el sistema eléctrico del país en riesgo de colapso. Un gobierno que durante medio siglo ha coreado consignas de muerte contra otros países nos ha expuesto a la muerte”. Por otro lado, un operador de bolsa de 30 años en Teherán comentó sobre la incertidumbre: “Trump dice muchas cosas. Es muy difícil leerle la mente… Pero abandonar la guerra en esta situación es una victoria para la República Islámica”.
En el frente diplomático, las autoridades de China pidieron detener “inmediatamente” los ataques en Oriente Próximo. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, indicó que “la vía militar no resuelve ningún problema”, añadiendo que “no hay solución militar alguna” y que “la violencia no va en interés de ninguna de las partes”. Junto con Bahrein, China planteó una propuesta de cinco puntos para un alto el fuego, reabrir el estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones de paz.
Los mercados financieros reaccionaron con volatilidad. Wall Street abrió en rojo y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, caía un 1.28%, perdiendo 596 puntos hasta los 45,969. En contraste, el petróleo intermedio de Texas (WTI) para mayo subía hasta los 112.93 dólares el barril, un aumento de casi 13%. Trump aprovechó su discurso para declarar que Estados Unidos no depende del petróleo del Golfo y urgió a otros países a comprar energía estadounidense.
El conflicto, activo durante 32 días, registró nuevos intercambios de fuego. El ejército israelí repelió disparos de misiles procedentes de Irán y de Hezbolá, lamentando cuatro heridos leves en la zona de Tel Aviv. Asimismo, los Emiratos Árabes Unidos informaron haber interceptado 19 misiles y 26 drones.