Por Redacción
Progreso, 20 de marzo de 2026.- La flotilla humanitaria ‘Nuestra América’, integrada por activistas de diversos países, cargó víveres y suministros médicos en el puerto de Progreso el 19 de marzo, con el objetivo de arribar a La Habana el próximo 21 de marzo para entregar ayuda al pueblo cubano que enfrenta una crisis económica agravada por el embargo estadounidense.
Entre los integrantes del convoy se encuentran Michele Curto y el brasileño Thiago Ávila, quienes declararon que su misión trasciende el transporte material. “Nosotros llevamos alimentos, medicamentos, paneles solares, pero sobre todo llevamos un mensaje. La solidaridad no se bloquea”, afirmaron los activistas, quienes también expresaron su rechazo a políticas que consideran opresoras hacia los pueblos de América Latina.
La situación en la isla motiva la urgencia de la ayuda. Mariana, habitante del municipio de Cerro en La Habana, expresó mediante testimonios la necesidad de la población: “Dios quiera que me llegue algo de esa ayuda, porque falta hace. Salimos a la calle porque esta situación es imposible… Ya no podemos más”, dijo respecto a las protestas espontáneas surgidas por la escasez, incluyendo la falta de agua.
Ante el envío de estos recursos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió la postura de su gobierno respecto al mantenimiento de la asistencia. “Se están analizando distintos esquemas para mantener la ayuda al pueblo cubano, porque México es soberano y puede mantener relaciones comerciales y de otro tipo con cualquier país del mundo”, señaló la mandataria.
Sheinbaum añadió que las críticas provenientes de sectores conservadores son previsibles ante cualquier acción de apoyo. “Cada vez que se anuncia un mecanismo de apoyo a Cuba, la derecha enloquece porque estamos apoyando a un pueblo que está sufriendo”, comentó la presidenta, reiterando la voluntad de México de colaborar sin subordinación a presiones externas.
El contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas fue mencionado por los miembros de la flotilla, quienes vincularon su acción con una postura contra lo que describen como intentos de sometimiento por parte de potencias extranjeras, haciendo referencia a conflictos en otras regiones y amenazas hacia gobiernos de América del Sur.
Se espera que la embarcación concluya su trayecto marítimo en las próximas 48 horas, entregando los suministros recolectados a familias cubanas que atraviesan dificultades para acceder a productos básicos, en un esfuerzo de solidaridad que busca burlar las restricciones impuestas por el bloqueo económico.