Kahramanmaraş, 15 de abril de 2026.- Un tiroteo ocurrido en la escuela Ayser Çalik, ubicada en un barrio residencial de la periferia de la ciudad de Kahramanmaraş, en el sur de Turquía, dejó un saldo de nueve fallecidos y trece heridos. Entre las víctimas mortales se encuentran ocho alumnos de quinto curso, con edades entre diez y once años, y un profesor.
El ministro del Interior turco, Mustafa Çiftçi, confirmó el balance de nueve fallecidos y trece heridos, seis de los cuales se encuentran en cuidados intensivos, tres en estado crítico. El funcionario señaló que no se trata de un atentado terrorista, sino de un ataque individual perpetrado por un alumno del centro de 14 años de edad.
El gobernador de la provincia, Mükerrem Ünlüer, detalló que el estudiante acudió a la escuela con armas que se cree pertenecían a su padre, un exagente de policía, las cuales llevaba en su mochila. El agresor portaba cinco armas y siete cargadores, ingresó a dos aulas de quinto curso y abrió fuego al azar. Según testigos, el alumno disparó de forma continua, cambiando los cargadores durante el ataque.
El atacante murió durante el tiroteo, aunque las autoridades aún no han determinado si se suicidó o si el disparo ocurrió en medio del caos. “Se disparó a sí mismo. Aún no está claro si se trató de un suicidio o si ocurrió en medio del caos”, declaró el gobernador Ünlüer. Responsables del colegio indicaron que el alumno había mostrado anteriormente “problemas psicológicos”.
La policía detuvo al padre del agresor, identificado como Ugur Mersinli. Por su parte, el ministro de Justicia, Akin Gurlek, informó que los fiscales han puesto en marcha una investigación inmediata sobre los hechos. El presidente Recep Tayyip Erdogan prometió que “se rendirán cuentas” tras la tragedia.
Este incidente ocurre un día después de que un exalumno hiriera a 16 personas en un centro escolar en Siverek, provincia de Sanliurfa, antes de suicidarse.