Monterrey, 27 de marzo de 2026.- En medio de tensiones comerciales, el Ministerio de Comercio de China criticó las medidas arancelarias implementadas por México, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó una actitud favorable del gobierno de Estados Unidos tras la instalación de la primera mesa formal de trabajo para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las autoridades chinas señalaron que las medidas impulsadas por México para elevar aranceles a productos procedentes de países sin tratado de libre comercio constituyen barreras al comercio. Esta postura contrasta con la explicación del gobierno mexicano, que sostiene que las acciones no están dirigidas específicamente contra China, sino que responden a una política general para naciones sin acuerdos comerciales vigentes.
La discrepancia surge en un contexto donde México ha aplicado aranceles que oscilan entre el 5% y el 50% a una lista de 1,463 productos, incluyendo sectores clave como textil, aluminio y plásticos. Pekín ha calificado estas prácticas como erróneas, atribuyéndoles características de unilateralismo y proteccionismo.
Por otro lado, desde Monterrey, la mandataria mexicana ofreció una perspectiva diferente respecto a las relaciones comerciales con su socio norteño. Sheinbaum declaró que existe una buena actitud por parte del Gobierno de los Estados Unidos tras la instalación de la primera mesa formal de trabajo destinada a la revisión del T-MEC.
Estos movimientos diplomáticos y comerciales ocurren en vísperas de la revisión del tratado prevista para este año 2026. Mientras México negocia simultáneamente con Estados Unidos y Canadá la actualización del acuerdo trilateral, enfrenta el desafío de gestionar las repercusiones de sus nuevas tarifas con socios comerciales fuera del bloque, como es el caso de la potencia asiática.
La situación refleja la complejidad de la estrategia comercial mexicana, que busca blindar su industria nacional mediante aranceles selectivos al tiempo que intenta preservar y modernizar sus vínculos económicos más importantes a través del T-MEC, ante las críticas de actores globales afectados por las nuevas barreras fiscales.