Puerto Leguízamo, 25 de marzo de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, decretó tres días de duelo nacional tras el accidente de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) que dejó un saldo de 69 uniformados fallecidos y 57 heridos en el departamento de Putumayo. La aeronave, que transportaba tropas entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís, se estrelló el pasado 23 de marzo en lo que las autoridades consideran el siniestro aéreo más grave de los últimos años para las fuerzas militares del país.
De acuerdo con el comunicado oficial de las fuerzas militares, entre las 69 víctimas mortales se encuentran 61 efectivos del Ejército, seis miembros de la FAC y dos policías nacionales. El mandatario ordenó izar las banderas a media asta en todas las entidades públicas y embajadas como señal de luto por los fallecidos, cuyos nombres completos aún no han sido difundidos en su totalidad.
El soldado profesional Mauro Peñaranda, identificado como uno de los sobrevivientes del accidente, ofreció testimonio sobre los instantes previos a la tragedia. Según su relato, la emergencia comenzó minutos después del despegue, cuando la aeronave presentó comportamientos anómalos en pleno vuelo. “Se iba hacia un lado y se escuchaba un ruido (…) el avión traqueaba”, describió el militar, quien añadió que la tripulación no recibió instrucciones claras desde la cabina durante la emergencia.
Peñaranda, quien fue trasladado al Hospital Militar de Bogotá para recibir atención especializada, es uno de los 57 heridos reportados oficialmente. Las autoridades no han proporcionado detalles sobre el estado clínico del resto de los sobrevivientes ni la ubicación específica donde están siendo atendidos, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas técnicas y operativas del siniestro.
Este evento marca un punto crítico en la historia reciente de la aviación militar colombiana. Aunque se conoce que el vuelo tenía como objetivo el transporte de tropas dentro de la región amazónica, se mantienen como información faltante la hora exacta del impacto, las condiciones meteorológicas al momento del despegue y la antigüedad específica del modelo Hércules C-130 involucrado.
La investigación sobre las causas del accidente permanece en curso sin que se haya emitido un dictamen final. Mientras tanto, el gobierno nacional centra sus esfuerzos en la asistencia a los heridos y en los homenajes póstumos a los 69 uniformados que perdieron la vida en cumplimiento de su deber en la zona de Putumayo.