Por Redacción
Washington, 20 de marzo de 2026.- El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una reducción significativa en la tarifa para procesar la renuncia a la ciudadanía estadounidense, la cual disminuirá de 2,350 a 450 dólares, lo que representa un recorte de más del 80% en el costo oficial.
La medida, programada para entrar en vigor el 13 de abril de 2026, busca aliviar la carga financiera que durante años fue criticada por organizaciones de expatriados por considerarla excesiva y restrictiva. La tarifa anterior de 2,350 dólares había generado cuestionamientos sobre la accesibilidad del proceso para quienes deseaban desligarse formalmente de su nacionalidad americana.
El procedimiento de renuncia implica solicitar cita en una embajada o consulado, realizar dos entrevistas presenciales, firmar declaraciones, prestar un juramento de renuncia y esperar la emisión del Certificado de Pérdida de Nacionalidad, un proceso que puede extenderse por varios meses. Aunque la nueva tarifa de 450 dólares marca un cambio sustancial en la estructura de costos, no se han proporcionado cifras públicas oficiales sobre el número de personas que actualmente realizan este trámite ni detalles específicos sobre si la aplicación es global o varía según la ubicación consular.
Informaciones provenientes de activistas señalan un aumento en las solicitudes de renuncia, aunque estos datos no han sido confirmados por fuentes oficiales del gobierno estadounidense. La decisión del Departamento de Estado modifica uno de los aspectos más onerosos del proceso administrativo, manteniendo intactos los requisitos legales y las etapas presenciales necesarias para formalizar la pérdida de la nacionalidad.
Con esta actualización, las autoridades buscan equilibrar los costos operativos del servicio con la demanda de los ciudadanos que optan por esta vía legal, eliminando una barrera económica que había sido objeto de debate en los últimos años dentro de las comunidades de estadounidenses residentes en el extranjero.