Por Redacción
México, 18 de marzo de 2026.- El Instituto Mexicano del Seguro Social incrementó las tasas de cotización para la Modalidad 40, un esquema voluntario que permite a trabajadores mejorar sus pensiones, mientras el Senado avanza en ajustes para limitar las llamadas ‘pensiones doradas’ de exfuncionarios de confianza en organismos públicos descentralizados. La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, confirmó que la modificación busca eliminar privilegios en entidades como Banco de México, Pemex, CFE y bancos de desarrollo, donde algunos exdirectivos perciben mensualidades superiores al millón de pesos.
La Modalidad 40, que permite a trabajadores bajo la Ley del Seguro Social de 1973 completar semanas de cotización para acceder a una pensión, tendrá una tasa del 14.438% durante 2026, con aumentos progresivos que alcanzarán el 18.8% para 2030. Con el salario máximo registrado de 25 Unidades de Medida y Actualización (UMAs), el costo mensual para el trabajador sería de aproximadamente 12,703 pesos este año.
Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva del Senado, señaló que los ajustes a las pensiones de alto monto se enfocarán específicamente en el personal de confianza de organismos públicos descentralizados y algunas sociedades nacionales de crédito. ‘El objetivo es claro: eliminar privilegios injustificados en un sistema que debe garantizar equidad’, afirmó la legisladora.
Ejemplos documentados incluyen a un excoordinador de Pemex que recibe mensualmente 1,107,361 pesos y exdirectivos de Luz y Fuerza del Centro con pensiones de alrededor de un millón de pesos. Estos casos contrastan con las pensiones promedio del régimen general, que difícilmente superan los 10,000 pesos mensuales.
Paralelamente, el IMSS mantiene sus programas de apoyo, como las pensiones de orfandad que se otorgan hasta los 16 años y se extienden hasta los 25 si el beneficiario continúa estudiando y no cotiza en el Seguro Social. Adultos mayores con credencial del INAPAM también pueden acceder a consultas médicas gratuitas en instituciones públicas y algunas privadas con convenio.
Estos cambios forman parte de las reformas a la Ley del Seguro Social iniciadas en diciembre de 2020, que buscan modernizar el sistema de pensiones ante el envejecimiento poblacional y la insostenibilidad financiera de algunos esquemas. La transición entre la Ley 73 y el nuevo sistema de cuentas individuales continua generando desafíos para miles de trabajadores que buscan asegurar su jubilación.