Por Redacción
Washington D.C., Estados Unidos (Para La Reunión Principal). También Se Menciona París Como Lugar De Una Reunión Del Representante Estadounidense Con China., 18 de marzo de 2026.- México y Estados Unidos iniciaron formalmente las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en un ambiente de tensión, luego de que la primera reunión bilateral programada se canceló porque el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, se encontraba en París en conversaciones con China. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajó a Washington D.C. para sostener una primera ronda de conversaciones el miércoles 16 de marzo, tras una reunión preparatoria virtual el martes, con el objetivo central de proponer la permanencia del acuerdo y la eliminación de aranceles.
La agenda mexicana, aprobada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca mantener el arancel cero para los bienes que cumplan con las reglas de origen y eliminar las barreras comerciales, en un contexto donde más del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. Sin embargo, el inicio del proceso estuvo marcado por una percepción de desaire, ya que, según reportes, una reunión inicial prevista para el lunes o martes no se realizó porque Greer se encontraba en negociaciones con China en la capital francesa.
El embajador en retiro Agustín Gutiérrez Canet remarcó este gesto, sugiriendo que para la administración del presidente Donald Trump hay otras prioridades por encima de la relación con México. “Es una mala señal”, afirmó el diplomático, citado por portales de noticias que calificaron el hecho como un desaire. Por su parte, Ebrard había anunciado en redes sociales el plan de negociación, señalando: “Martes habrá reunión previa vía Zoom, miércoles tendrá lugar la primera ronda de conversaciones con EU. México propondrá la permanencia del T-MEC y la eliminación de aranceles. Cabeza fría y firmeza nos guiarán”.
Las conversaciones se dan bajo la sombra del proteccionismo comercial de la administración Trump, ejemplificado por los aranceles del 25% impuestos a autos no fabricados en Estados Unidos. Según datos de la industria citados por Automotive News, estas medidas han costado a la industria automotriz mundial cerca de 35,400 millones de dólares, con empresas como Toyota habiendo pagado al menos 16,637 millones de pesos en aranceles hasta marzo de 2026. Manuel Herrejón, analista privado, consideró que esta revisión es una negociación decisiva para la competitividad de Norteamérica, donde México tiene una posición estratégica pero también enfrenta retos internos.
En Washington, el equipo mexicano, encabezado por Ebrard y el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, coordinó previamente con el sector privado a través del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), cuyo presidente, José Medina Mora, sostuvo encuentros con funcionarios estadounidenses para preparar el terreno. Se conformaron mesas técnicas para analizar sectores clave como el automotriz, acero, aluminio, farmacéutico y dispositivos médicos.
El representante estadounidense, Jamieson Greer, designado por Trump, es visto como una figura con una postdura dura en materia comercial, lo que anticipa un proceso de negociación complejo. Canadá, el tercer socio del tratado, no participó en esta primera ronda bilateral, aunque se prevé que posteriormente sostenga sus propias conversaciones con Estados Unidos. La revisión formal del T-MEC está pactada para su sexto año de vigencia, que inicia el próximo 1 de julio.
El contexto de rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, sumado al fenómeno del ‘nearshoring’ que ha aumentado la relevancia de México como plataforma manufacturera, coloca a estas negociaciones en un punto crítico para la economía mexicana. El éxito o fracaso del diálogo podría definir el futuro de la integración comercial en Norteamérica y la capacidad de la región para competir frente a otros bloques económicos.