Por Redacción
México (Implícito Por La Autoridad Mencionada), 16 de marzo de 2026.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) difundió una serie de recomendaciones para prevenir la sextorsión o extorsión sexual digital, un delito en el que los ciberdelincuentes amenazan con publicar material íntimo de sus víctimas para obtener dinero o más contenido. Las medidas están dirigidas especialmente a niñas, niños y adolescentes, e incluyen pautas sobre el manejo de información personal en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
La dependencia federal, a través de su Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas, detalló que este tipo de fraude suele iniciar con el intercambio de contenido privado, como fotografías o videos, obtenido mediante engaños en línea. Posteriormente, los extorsionadores utilizan ese material para presionar a la víctima, solicitando pagos en dinero o la entrega de más imágenes o grabaciones bajo la amenaza de difundir lo que ya poseen.
La SSPC enfatizó la importancia de la seguridad digital y el cuidado al interactuar en internet. Entre las principales recomendaciones se encuentra no compartir contraseñas, configurar la privacidad de las cuentas en redes sociales, evitar agregar a desconocidos y, sobre todo, no enviar fotografías o videos de contenido íntimo a ninguna persona, sin importar la confianza que se tenga.
Ante un posible caso de sextorsión, la autoridad instó a las víctimas a no ceder al chantaje, no enviar dinero y guardar todas las pruebas de la comunicación, como capturas de pantalla y registros de conversaciones. El paso siguiente es denunciar el hecho ante el Ministerio Público o a través de los canales oficiales de la SSPC para que se inicie una investigación.
La difusión de estas recomendaciones se enmarca en los esfuerzos por combatir los delitos cibernéticos, que han registrado un incremento a nivel global. Si bien la SSPC no proporcionó cifras específicas sobre casos de sextorsión en México, la alerta busca concientizar a la población sobre los riesgos en el entorno digital y promover una cultura de prevención, particularmente entre los sectores más vulnerables.