Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- El sector turístico mexicano presenta una dualidad en el arranque del año: mientras el número de viajeros internacionales creció, su gasto promedio cayó, situación que coincide con un alza en los precios de boletos aéreos y la persistencia de un huachicol que genera pérdidas astronómicas. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para enero de 2026 muestran que México recibió un 10% más de viajeros internacionales, pero el gasto medio por turista extranjero se redujo un 5.5%, ubicándose en 393.4 dólares. Los excursionistas fronterizos, por su parte, recortaron su gasto medio en un 16.2%. En contraste, los residentes mexicanos gastaron 1,313.9 millones de dólares en el exterior, un aumento del 21.5% interanual.
Esta presión sobre el bolsillo del visitante se combina con un incremento en los costos de transporte. El diputado federal Mario Zamora Gastélum exhortó a las autoridades federales a revisar las tarifas aéreas que calificó como “excesivas”, señalando que en rutas como Ciudad de México-Los Mochis los precios pueden alcanzar los 8,000 pesos y criticó la falta de supervisión en el mercado. El llamado ocurre en un contexto de alta demanda por eventos como el puente vacacional de marzo, que en Sinaloa dejó una derrama económica superior a los 592 millones de pesos y una ocupación hotelera del 61%, según reportó la secretaria de Turismo estatal, Mireya Sosa Osuna.
La actividad turística también se ve impactada por fenómenos de especulación ante eventos masivos. En Guadalajara, ciudad que será sede del Mundial FIFA 2026, análisis de mercado reportan que los precios de hospedaje para las fechas del evento han aumentado en algunos casos más del 300%, pasando de un promedio de 105 dólares por noche a alrededor de 510 dólares. Esta escalada de costos podría afectar la accesibilidad del turismo doméstico e internacional durante la justa deportiva.
Paralelamente, la economía enfrenta otro tipo de fuga de recursos. El diputado federal Marcelo Torres Cofiño advirtió que el huachicol, que engloba el robo y contrabando de combustibles, genera pérdidas estimadas entre 200,000 y 400,000 millones de pesos anuales, recursos que además financian al crimen organizado. Estas cifras incluyen un “huachicol fiscal” que supera los 9,000 millones de dólares anuales y pérdidas totales por robo y contrabando que en 2025 ascendieron a 123,000 millones de pesos.
El panorama económico se completa con movimientos en materias primas y anuncios de políticas públicas. El precio del maíz en el mercado de futuros de Chicago mostró volatilidad, cotizando a 466.78 dólares por bushel el 15 de marzo y bajando a 460.22 al día siguiente. Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que presentará un informe con nombres de políticos y empresas que han acaparado agua y realizado trampas para no pagarla, un tema de creciente relevancia en el contexto de presión hídrica y electoral.
Estos indicadores económicos mixtos —con turismo que crece en volumen pero no en gasto, tarifas de transporte en alza y un drenaje multimillonario por ilegalidad en combustibles— configuran un escenario complejo para la economía mexicana, donde el poder adquisitivo de consumidores y la eficiencia en la recaudación fiscal se perfilan como retos centrales en el corto plazo.