Ibiza, 26 de junio de 2026.- Andrés Ribas, un bombero de 32 años residente en Ibiza, mantiene cinco trampas para cazar culebras en su casa del valle agrícola de Benimussa. En un mes, la trampa de su huerta ha capturado 15 serpientes de la especie invasora culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis).
Esta serpiente, que no es venenosa ni peligrosa para los humanos y está protegida en la península Ibérica, llegó a Ibiza hace más de 20 años. Actualmente se ha extendido por el 90% de la isla principal y es capaz de nadar hasta otras islas más pequeñas, poniendo en riesgo a la lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis), también llamada sargantana, una especie exclusiva de Ibiza, Formentera y una cuarentena de islotes cercanos.
El Cofib (Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares), dependiente del Gobierno autonómico, actúa como el mayor cazador de estas serpientes. La entidad ha colocado 1.930 trampas en Ibiza, 505 en Formentera y 125 en islotes. Desde 2016, el Cofib ha eliminado 16.058 culebras utilizando un sistema diseñado por ellos mismos. Si se suman las capturas de voluntarios, la cifra total superaría las 20.000 serpientes eliminadas.
Andrés Ribas expresó su preocupación ante la situación: “Está plagado de serpientes”. El bombero destacó la necesidad de una acción colectiva: “De qué me sirve a mí poner trampas si los vecinos no las colocan. Si somos pocos los que lo hacemos, es una batalla perdida”. Su motivación es emocional y local: “Yo soy ibicenco, para mí las lagartijas están relacionadas con mi infancia, de pequeño jugaba con ellas”, añadió, sentenciando que “si se cargan la lagartija, se cargan mi infancia”.
Sofía López Plaza, bióloga de 38 años y coordinadora del Cofib en Ibiza, valoró la participación ciudadana. “Es superpositivo el apoyo ciudadano para salvar la sargantana, hay fincas con más de 10 trampas”, indicó la especialista, quien definió la campaña como “un esfuerzo de todos los residentes de la isla”.